El propósito de esta nota es reflejar la diversidad que encontramos al consultar cómo las personas pasarán estas fiestas de fin de año. A través de estos testimonios podremos descubrir toda una variedad de experiencias y opiniones que creemos que vale la pena conocer y hasta quizás nos permitan ver desde otro punto de vista nuestra propia realidad.
Comenzamos con Andrés (23), ingeniero en sistemas de Capital Federal que nos comenta “Pienso pasar la Navidad en la casa de mis viejos, que viven en Córdoba, y año nuevo en la casa de un amigo, en Capital. Hasta ahora siempre pasaba las fiestas con mi familia, ésta es la primera vez que paso año nuevo sin ella. Hasta ahora las fiestas eran una navidad duplicada y se ponían medio densas; este año espero sea mejor, además nunca estuve en Buenos Aires en diciembre así que espero que esté bueno. Vamos a estar más que nada en la casa de mi amigo que tiene pileta; después quizás mis amigos salgan, pero yo me vuelvo a casa con mi novia, con quien estoy hace dos años y tres meses. El año pasado vino el 27, así que pasamos año nuevo con mi familia. Estando acá paso mucho tiempo con ella, y un espacio nos venía bien. Aunque hablamos mucho por teléfono, no todo el día, pero bastante“. En cuanto sus expectativas para el año entrante nos dice “Creo que va a ser un buen año, espero cambiar de trabajo si la crisis me lo permite y más allá de lo laboral, creo que va a ser un año mucho mejor que este”.
Al consultar a Micaela (34) de Capital Federal, licenciada en comercio exterior, nos encontramos con el pesimismo esperable en quien ha perdido su empleo recientemente: “Esta vez las voy a pasar para el orto, ya tengo clonazepam; voy a pasarlo con mi vieja y mi abuela. Me quedé sin trabajo, y voy a pasar las fiestas con ellas porque no tengo a dónde escaparme para no hacer lo mismo de todos los años; porque no puedo estar con quien quiero y esto me recuerda lo patética que es mi vida. Una posibilidad para que sea menos terrible la soledad sería estar con mi hermana y mis primos; pero ellos, cada uno, las pasa con sus respectivas familias de pareja. El año pasado la pasamos bien, estuvimos todos juntos e incluso vinieron amigas mías. Este año nadie tiene onda para eso, así que cada uno se fue por su lado. No tengo muchas expectativas para el nuevo año y creo que la crisis se va a sentir más aún“.
Desde Washington, Marcelo Fabre (46), especialista principal de desarrollo social para la región de Africa del Banco Mundial nos comparte “Probablemente voy a pasar estas fiestas muy bien, en familia y por primera vez en diez años todos juntos viviendo en la misma casa“. Al preguntarle si los festejos serán diferentes en algo a los de años anteriores nos contesta que: “No en lo superficial, pero si muy distinto en su proyección. Normalmente nos juntábamos para las fiestas y despues mi familia regresaba a Colombia o yo regresaba a Washington. Este año marca una nueva etapa para todos“. Con respecto a estas novedades y las expectativas para 2009 nos dice “Definitivamente, es un cambio positivo para todos nosotros. Demás está decir lo importante que es ésto en lo personal, pero además en lo profesional es una etapa de cambios para todos. Mi hija comienza estudios en una nueva escuela, mi esposa cambia de trabajo y yo tengo dos nuevos proyectos comenzando en Rwanda y Burundi. Mucho nuevo para todos“.
Pablo (32) estudiante de mecánica de la provincia de San Luis cuenta “Las fiestas las pienso pasar descansando, juntándome con los amigos que se pueda ya que parece que todos están ocupados y con la familia. Antes nos solíamos juntar con amigos después de los festejos pero parece que este año nadie organizó nada“. En cuanto a las expectativas para el 2009 dice “uno siempre espera que el año próximo sea mejor, en especial con respecto a lo subjetivo, puesto que en cuanto a la realidad que me rodea soy más bien realista. Tengo bien en claro que no va a pasar nada mágico con el asunto económico y el mundo va a seguir igual en términos generales. Hace rato que tiendo a no hacer planes“.
Andrés (37) cocinero y comerciante que vive en la localidad balnearia de Villa Gesell nos comenta mientras pone un ojo en sus hornos porque está preparando la cena familar de navidad y productos para su negocio que estas fiestas las pasará en familia, como siempre. Y agrega:“Durante este tiempo engordé unos kilos y queda mal en las fotos” y que “este año voy a tomar menos alcohol, a mi edad ya no aguanto como antes”. Al preguntarle sobre el balance de este año que termina nos dice que fue bueno porque “hubo más cosas positivas que negativas”. Y en cuanto a las expectativas para el futuro: “Para este nuevo año espero que arreglen la economía, la seguridad, etc, al menos un poco” . En lo personal espera concluir aquellas cosas que no llegó a realizar en 2008 . Y también nos cuenta con mucha alegría que estas fiestas contarán por primera vez con la presencia de su hijita Valentina, la nueva integrante de la familia, una preciosa bebé de menos de un año.
Para Javier (35), auxiliar de escuela que vive en la zona oeste del Gran Buenos Aires, las cosas son diferentes: “Yo voy a pasar las fiestas de fin de año lamentablemente trabajando pero feliz. Estoy en un boliche y tengo que entrar a las 2 de la mañana. A las 12 de la noche voy a estar con mi hermana, con quien voy a pasar las fiestas por primera vez. Antes las pasaba solo o de visita, pues me había divorciado. Ahora estoy libre y la paso con mi nueva familia“. Entre sus expectativas para el año entrante espera tener de nuevo su casa y, en lo posible, un teléfono móvil.
En cambio para Lilian Ortíz, artista plástica y cantautora de Capital Federal los planes son éstos: “El 24 a la noche pienso pasarlo en el estudio de grabaciones, nos juntamos ahí. El 31 en mi nueva casa, en donde pienso pasarlo en paz y festejar un año nuevo, nuevo, nuevo. Éste es un año especial, como una línea entre el pasado y el futuro; logré un objetivo que me propuse hace 8 años y es como la inauguración de una nueva etapa de mi vida“. Cuando le preguntamos sobre el año próximo nos dice: “Quiero poder dedicarme más a mi arte, presentar el cd y quizás hacer alguna expo“.
También Sebastián (27) de Capital Federal, comerciante y dueño de un cyber, nos cuenta cómo piensa pasar estas fiestas: “Pienso pasarlas tranquilo, con pocas expectativas, en casa, solo, con ganas de pasar un buen momento en familia, descansando… como todos los años. En lo personal tuve muchos logros en el 2008, y la expectativa para el año por venir es poder ahorrar y concretar proyectos relacionados con el trabajo“.
“Para las fiestas de fin de año, voy a pasarla tranquila, cenando en familia y con amigos, como lo vengo haciendo desde hace 5 años. El 2008 fue un buen año, con algunas piedras que tuve que esquivar y algunos desafíos que tuve que enfrentar. Tengo muchas expectativas con respecto al próximo año y deseo sean positivas” nos relata Mariana (35) empleada y residente de la ciudad de Venado Tuerto desde hace alrededor de un año.
Mariana (39) farmaceútica de Capital Federal nos dice: “Estas fiestas me voy al sur y la paso con mi familia, casi como siempre. Para este nuevo año quiero mejorar laboralmente, disfrutar de mis amigos y mi vida en general. Lástima que mi familia esté tan lejos. De todos modos hace mucho que vivo en Buenos Aires, ya me acostumbré a vivir acá y ya pasé algunos años nuevos. Como ciudad me gusta Buenos Aires, pero tengo familia en el sur, así que me gusta pasar las fiestas allá“.
Y para terminar, Demián (23) de Capital Federal y estudiante de ingeniería manifiesta: “Voy a pasar las fiestas con mi familia y amigos cercanos, como siempre. Espero tratar de mejorar el año que viene con respecto a este y no “suckear” tanto como en los anteriores. Quiero mejorar lo que hice mal este año. Durante las fiestas comemos, pretendemos querernos e intercambiamos objetos materiales en señal de “no se qué”. ¡Por favor! Las fiestas navideñas son una farsa, las familias se odian entre sí y todos hacen de cuenta que se quieren sólo por un día. Al menos es una visión objetiva de mi familia. Sobre todo porque todos los años siempre lo hacemos en casa y mi vieja se rompe el orto por cocinar y para hacer todo lo mejor posible para que después venga la conchuda de mi tía a criticar todo, y encima le da manija a mi abuela.” Finalmente agrega: “Por lo general la responsabilidad de organizar todo recae en un familiar, siempre el mismo, por X o Y razones, y al final, esta persona, a pesar de poner toda su buena voluntad y tiempo termina siendo criticada. Y el que critica es porque no hace nada“.

